sábado, 14 de julio de 2012

Posiciones (fragmento de adelanto)


Las manos, hasta la plaza, no podían encontrarse.
Una vez en la plaza ,la escena nos encontraba en un banco. Guardábamos unos treinta centímetros de distancia que se iban achicando mientras hablábamos de temas que nos servían de excusas para reir fuerte y simular que el acercamiento entre ambos era una casual consecuencia de lo corporales y movedizas que se volvían las risas. La tomada de mano le seguía, aunque no espontáneamente. Pero yo ya lo sabía y  no me importaba demasiado. Me divertían nuestras pequeñas rutinas y, dentro de ellas, nuestras rebuscadas posiciones sofisticadamente disfrazadas de casuales.