jueves, 10 de junio de 2010

Mis dientes sin Mirtita.

De las preferencias odontológicas y los huracanes.





Hace ya unos días que cada peripecia cotidiana me está sirviendo de excusa para leer y revisar el sector “autoayuda” de mi biblioteca y demás autores de visión positiva sobre la vida (hace tiempo he decidió descartar radicalmente a Nietzche de mi vida y mi cabildo de héroes literarios).

Claro que Clara detesta mi sector autoayuda por calificarlos de ladrones y hasta se tomó el atrevimiento de criticar sin pudor alguno a mi coach espiritual Conny Mendez que por más que me habla en términos religiosos, luego de un filtro y una minuciosa descontextualización, me enriquesco con sus aportes.

Tengo también un libro que se llama “Cuerpo y mente” que señala relaciones entre dolencias físicas con dificultades psíquicas-emocionales. Aunque es libro es meramente reflexivo (no propone ningún remedio ni cura a tu dolor) es sumamente útil para revolver tus conflictos internos y encarar el dolor de otra forma, y si lo lográs incluso puede ahorrarte un turno con el médico.

Demás está decir, también, que soy una de esas ilusas (o self-chamuyables según Clara) que se asombran con vehemencia ante las casualidades de la vida acusándolas de señales y causalidades que necesitan ser analizadas o ciertas veces anotadas.

En fin, un periodo de mi vida con gran respaldo y apoyo en lo literario podría decir. Tal es así que tanta reflexión y bruma de conclusiones y re-cuestionamientos internos me mantuvieron alejada de mi catarsis bloggera. Qué bueno es estar de vuelta.

Volver a la tierra me significó, o en realidad NOS significó tanto a Clarita como a mí, ponernos al día con el orden del hogar, el congestionamiento de vajilla y el esporádico lavado de ropas (no menciono el planchado porque es precisamente inexistente). Y entre otros quehaceres, alguna que otra consulta médica.

Hace ya unas semanas (o porqué no meses) me debo una visita a la odontóloga dado que la mismísima muela me está sirviendo de recordatorio de ello cada vez que tomo bebidas muy frías o muy calientes.

Esto viene ocurriendo hace un tiempo a decir verdad, pero estuve esquivando el tema porque estoy sumergida en una situación que me está siendo difícil atravesar.

Desde mis 18 años Mirtita viene siendo mi dentista confiable, la que ha tronado mi búsqueda desesperada de un torno amigable. Ella y su esposo, a quien admiro notablemente por el cuidado y cariño con que me extrajo mis muelas de juicio.

Por ello y por mi relación con Mirtita, esa clínica fue siempre mi recomendación a cualquier alma desconsolada en busca de un buen dentista. Incluso funcionaba casi de terapia psicológica porque Mirtita tiene la peculiaridad de seducirte con charlas interesantes en los momentos de mayor tensión con el fin de relajarte.

Por mencionar uno de ellos, recuerdo la última cita posterior a mi viaje a India en que, con tanto interés y curiosidad, me preguntaba sobre la cultura hindú. Por suerte y quizás por los años en el oficio, Mirtita tiene un don muy particular que le permite entender a la perfección lo que uno cuenta mientras se está con la boca en su máxima apertura, con el tubito extractor de saliva al mango y con algodones aglomerando los alrededores de mis temerosas encías. Ella sabía perfectamente cómo mantener el hilo de la conversación sin distraerse por lo hilos de baba que involuntariamente terminaba derramando sobre el baberito verde cada vez que me ordenaba enjuagarme la boca.

Lo preocupante y la razón por la cual he abandonado a mi Mirtita se debe a un tercer arreglo fallido de una misma muela. No es un hecho menor… la pobrecita fue revocada ya tres veces!

Es una pena realmente. Perder la confianza construída durante tanto tiempo con un profesional que tanto cuesta elegir es angustioso y estresante. Era tan perfecta que parecería ser irremplazable. Pero mi muela no parece conmoverse por su ausencia y me sigue pidiendo - y de manera cada vez más dolorosa- una consulta urgente (comienzo a notar que la técnica de degustación y procesado de alimentos en la hilera derecha de dientes ya perdió su cualidad de provisoria y necesito una solución definitiva)

La semana pasada vino a visitarme mi amigo Pato y orgulloso me mostró su hermosa y discreta ortodoncia perfectamente escondida en el reverso de sus dientitos.

Animada por su nueva adquisición no dude en pedirle el número de su dentista. Tres días mas tarde me decidí a llamar a la clínica para pedir un turno.

Yo:- Hola buen día, quería pedir un turno para el odontólogo

Secretaria amable:- Cómo no, un segundito… (ruido de teclas)… (más taka takas)… Sí, decime, con quien querés el turno?

Yo:- Ah… eemmm… sabés qué? …La verdad no me acuerdo el nombre del tipo, llamé en realidad porque me lo recomendó un amigo.

Secretaria amable:- (creyendo leer mi mente) Aaah, está bien. Bueno te lo reservo con la doctora Catrina que es buenísima…

Yo:- (confiando en su elección) Bueeeno, daale.

Y fue recién luego de cortar el teléfono cuando me di cuenta en qué me había involucrado. De la dulzura de Mirtita había cambiado repentinamente de odontóloga por una tal Catrina… o Katrina!

Intentando disimular mi preocupación, me conecté de inmediato buscando a Pato para preguntarle el nombre de su odontólogo/a :



[12:27:42 p.m.] Molly Moon :

pedi el turno con el dentist finalmente

[12:27:55 p.m.] Pat!:

ah genail

con quien te dieron'

[12:28:04 p.m.] Molly Moon .:

lo que no supe decirle a la secretaria

era el nombre del odontologo

:S

cual te atendio a vos?

[12:28:22 p.m.] Pat!:

pedile con Gustavo Gregoret

[12:29:05 p.m.] Molly Moon .:

aah ah ok

[12:29:06 p.m.] Pat!:

creo q era asi

sino decile con el chongo

[12:29:12 p.m.] Molly Moon .:

siento miedo a decir vedad

[12:29:15 p.m.] Pat!:

jajaj miedo a q

hay uno solo y 2 minas

[12:29:23 p.m.] Molly Moon .:

me dieron turno con una odontologa de

apelido Katrina :S

[12:29:24 p.m.] Pat!:

chan}!

[12:29:36 p.m.] Molly Moon .:

ay si


El turno es para el Lunes que viene. Por lo pronto mantengo una actitud positiva y ni siquiera oscilé en cancelar el turno.



...El Lunes les cuento…