jueves, 17 de octubre de 2013

Taller de procesos creadores? Y eso qué es, Lisandro?

Los rostros hablan por si sólos. Los que ya conocen la movida de los talleres creativos del Sr. Bregant se muestran ansiosos y expectantes ante lo que pueda depararles la tarde. Los demás, fingen entender que está sucediendo cuando en verdad están recordando a aquellos que se les burlaron cuando dijeron que iban a un taller de procesos creadores.

Sólo una cosa es cierta: este taller es raro. Lisandro de repente empieza a hablar de Freud y el sistema binario mientras una muchacha fotografía a los asistentes que no paran de pedalear sobre bicis fijas y preguntarse con qué se encontrarán a continuación.
Dos ejercicios más tarde, el escenario cambia y con él las caras de los participantes. Lisandro los lleva a un lujoso salón de piso de parquet que encandila y quema fotos de tanto brillo. La incertidumbre que vuelve a invadir el ambiente se transforma en total desconcierto cuando la nueva consigna se da a conocer. Astutamente, los ejercicios que él propone son tan abiertos que no reparan en especificaciones y eso, por lo general, inquieta. Las posibilidades son tantas y la libertad para ejecutarlos es tan amplia que asusta y se preguntan, casi en tono de pedido, detalles que restrinjan un poco el asunto. Lisandro empieza a saborear la victoria.
La respuesta general es positiva. De a poco los temerosos empiezan a soltarse, en parte estimulados por los osados que retrucan con intervenciones cada vez más jugadas y creativas. Al fin y al cabo de eso se trata el taller.

Los ejercicios finales se realizan en grupo y ninguno zafa de mostrar el resultado final. El formato es libre y Lisandro se moviliza con la respuesta de cada uno sabiendo que, al menos por un rato, logró inquietar a un puñado de personas que hoy se irán a casa con la cabeza algo trastocada.
El objetivo se cumple y de pronto Lisandro es rodeado por los más trastocados que, obedeciendo a su curiosidad, se acercan con preguntas y devoluciones.
Es grato y necesario que existan espacios como los que propone este señor, que promuevan la creación de contenido a partir del extrañamiento y mirada ingenua que nos distancien de la realidad hasta ver como 'cosos' todo lo que nos rodea. Y es aún mas rico que esas ideas no respondan a parámetros establecidos ni se arrodillen frente a altares morales sino que, por el contrario, sacudan y escandalicen y se generen desde el movimiento y lo no-convencional. Sin duda, una nueva tendencia en gimnasia cerebral.